jueves, 2 de enero de 2014

EL ÁGUILA Y LA ZORRA! ... La gratitud ennoblece; la ingratitud envilece.

EL ÁGUILA Y LA ZORRA!
Un hombre había cazado viva un águila, a la que cortó las alas, encadenándola después.

Pero otro cazador bondadoso, que observó tan cruel escena, compró a la prisionera, la alimentó y tan pronto le crecieron las alas, la dejó en libertad.

Semanas después, el águila, demostrando gratitud, se presentó ante el buen cazador, llevándole una liebre.

- Amiga, qué tonta eres - le sermoneó una zorra que por ahí pasaba y, como experimentada maestra agregó:
- Yo hubiera llevado tal obsequio antes al cazador que te encadenó, para ganarme su voluntad; ahora volverá a encadenarte.

La reina de las aves, molesta, respondió:

- A los malvados que se los coma una zorra, pero a los agradecidos que vuelen con nobleza junto con las águilas. Porque el corazón del águila siempre colmará de atenciones a los buenos.

MORALEJA: La gratitud ennoblece; la ingratitud envilece.

El Señor desea que tengamos un espíritu de gratitud en todo lo que hagamos y digamos. Cuando somos agradecidos, tenemos una mayor felicidad y satisfacción en nuestras vidas, y reconocemos la influencia y las bendiciones del Señor.


(La historia original fue escrita por Esopo. Esta historia con moraleja fue coleccionada, y recontada por Max Guerra Moscoso).